
El duelo entre Uruguay y España, en el estadio Guadalajara, se vivió en una atmósfera cargada de ilusión, por parte de las dos aficiones que se dieron cita presenciar un choque entre dos gigantes del futbol mundial.
Tanto los uruguayos como los españoles, eran conscientes de que estaban por presenciar uno de los partidos más atractivos de la fase de grupos del Mundial 2026; por eso, su motivación era diferente desde antes de ingresar al inmueble tapatío.
La previa del encuentro tuvo de todo. Personas sumamente emocionadas que viajaron miles de kilómetros para alentar a sus selecciones, aficionados mexicanos que no dejaron pasar la oportunidad de ver a dos campeonas del mundo e, incluso, un fuerte aguacero que no fue impedimento para que la fiesta se desarrollara como si el cielo no se estuviera cayendo.
Desde que se abrieron las puertas del estadio y el público comenzó a ingresar, quedó claro que La Roja jugaría en condición de local.



