MLB: Dave Roberts incrédulo por la milagrosa recuperación de un jugador muy querido en Dodgers

El regreso de Kiké Hernández con los Dodgers de Los Ángeles está a la vuelta de la esquina y su recuperación ha dejado boquiabierto hasta al propio Dave Roberts

EEUU.- La novela de lesiones de Kiké Hernández en este 2026 ha sido una auténtica montaña rusa para los Dodgers de Los Ángeles y sus fanáticos. El puertorriqueño, pieza clave por su versatilidad en el diamante, arrancó el año en la lista de lesionados tras una cirugía de codo realizada después de la Serie Mundial 2025. Apenas pudo regresar en mayo, pero la mala fortuna lo volvió a golpear: un desgarro “significativo” en el oblicuo izquierdo lo mandó de nuevo al dique seco.

El diagnóstico inicial era demoledor: entre 8 y 12 semanas fuera de acción. Sin embargo, el trabajo silencioso y la disciplina de Hernández han sorprendido a propios y extraños. El pasado 17 de julio, el utility inició su asignación de rehabilitación con el equipo Triple-A Oklahoma City Comets, jugando seis entradas en la antesala y conectando un doble en tres turnos. Todo apunta a que su activación en el roster de MLB será para el arranque de la próxima estancia en casa de los Dodgers, el 28 de julio.

El propio Dave Roberts, mánager de los angelinos, no ocultó su asombro ante la recuperación exprés de su jugador: “Él se ve normal. No digo que sea milagroso, pero estoy realmente incrédulo de lo bien que ha respondido, dada la lesión. Balanceándose, lanzando, todo. No hay compensación ni molestias. Ciertamente es un sanador rápido. Está trabajando duro para volver”.

La ausencia de Hernández incluso lo dejará fuera de la visita del equipo a la Casa Blanca el 23 de julio, ya que el boricua prefiere enfocarse al cien por ciento en su rehabilitación: “Va a ser difícil estar en dos ciudades al mismo tiempo. Si estuviera activo, probablemente no habría ido de todos modos. Prefiero tomarme un día libre que hacer actividades de equipo”.

El impacto de Kiké Hernández en el roster de los Dodgers

La vuelta de Kiké Hernández representa mucho más que un simple regreso de un lesionado. Su capacidad para cubrir cualquier posición del cuadro y los jardines le da a Dave Roberts una flexibilidad táctica que pocos equipos pueden presumir en MLB. En una temporada donde las lesiones han hecho estragos en varios equipos contendientes, los Dodgers encuentran en Hernández un refuerzo interno de lujo para la recta final y, sobre todo, para la postemporada.

Antes de su recaída, Hernández demostró que, aún tocado, puede ser determinante: en los dos únicos juegos que disputó tras su primera recuperación, se fue de 4-4 al bate, incluyendo un cuadrangular y dos carreras impulsadas. Ese tipo de actuaciones bajo presión es justo lo que la organización espera de él en octubre, donde ya ha sido protagonista en años anteriores.

La directiva y el cuerpo técnico han sido claros: no hay prisa por adelantar su regreso. El objetivo es tenerlo al cien por ciento para los playoffs, evitando cualquier riesgo de recaída en una lesión tan traicionera como la del oblicuo. La paciencia y el enfoque en la salud total de Hernández son la prioridad absoluta.

El proceso de rehabilitación: disciplina y mentalidad de hierro

El camino de Kiké Hernández hacia su regreso ha estado marcado por la disciplina y una mentalidad a prueba de todo. Tras el desgarro en el oblicuo, el boricua no solo cumplió con las sesiones de práctica de bateo en vivo —incluyendo una contra su compañero Edwin Díaz—, sino que también mostró avances notables en su movilidad y fuerza, según reportes del staff médico de los Dodgers.

El propio Hernández reconoció que, al principio, subestimó la gravedad de la lesión: “Estaba bastante avergonzado por eso. Tuve que hablar con ustedes justo después de batear y decirles que no sentía dolor en ese momento. Pensé que era solo una rigidez extraña. Nunca había tenido una lesión en el oblicuo antes, así que realmente no sabía lo que estaba sintiendo”.

A pesar de ese error inicial, el utility se enfocó en su recuperación y, en su primer juego de rehabilitación, dejó claro que su swing y su defensa están listos para regresar al máximo nivel. La expectativa en el clubhouse es que Hernández pueda aportar desde el primer día, ya sea como titular o como comodín de lujo en la banca.

¿Qué significa el regreso de Kiké para los Dodgers?

La reincorporación de Hernández llega en un momento clave para los Dodgers, que buscan asegurar su lugar en la cima de la Liga Nacional y llegar embalados a la postemporada. Su presencia no solo fortalece la defensa y el lineup, sino que también aporta liderazgo y experiencia en momentos de máxima presión.

Con la serie ante los Marineros de Seattle y los Red Sox de Boston en el horizonte, la afición angelina espera ver a su utility favorito de vuelta en el diamante, listo para firmar otra historia de resiliencia y entrega total.

Preguntas frecuentes sobre la recuperación de Kiké Hernández

¿Cuándo regresará Kiké Hernández al roster de los Dodgers?

La fecha estimada para su activación es el 28 de julio de 2026, coincidiendo con el inicio de la próxima estancia en casa de los Dodgers.

¿Qué tipo de lesión sufrió Kiké Hernández?

Un desgarro “significativo” en el oblicuo izquierdo, que inicialmente lo iba a dejar fuera entre 8 y 12 semanas.

¿Cómo ha sido el proceso de rehabilitación?

Hernández ha realizado prácticas de bateo en vivo, jugó seis entradas en tercera base en su primer juego de rehabilitación y no ha mostrado molestias ni compensaciones físicas.

¿Por qué es tan importante el regreso de Kiké Hernández para los Dodgers?

Su versatilidad defensiva y su capacidad de rendir bajo presión lo convierten en un refuerzo clave para la recta final de la temporada y los playoffs.

¿Estará listo para los playoffs?

La organización ha priorizado una recuperación total, con la mira puesta en que Hernández esté al cien por ciento para la postemporada.

Información de AlBat.

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