
EEUU.- El big bang de una nueva era en el entretenimiento y la información en Estados Unidos se acerca. El Departamento de Justicia ha dado este viernes el visto bueno a que Paramount se coma a Warner por 111.000 millones de dólares (unos 95.000 millones de euros). La megaoperación tendrá efectos en todos los campos: desde las salas de cine a las noticias que los ciudadanos ven en sus televisores. Si la operación no encuentra a partir de ahora ningún obstáculo legal, no solo se unirán dos de las más grandes -y antiguas rivales- productoras de Hollywood. Bajo el mismo paraguas estarán canales como CNN y CBS, además de plataformas de streaming como HBO Max y Paramount+, que en total suman unos 200 millones de suscriptores.
“La División Antimonopolio del Departamento de Justicia ha concluido su análisis de la fusión propuesta entre Paramount y Warner Bros. Y, basándose en las pruebas obtenidas durante la investigación, ha determinado que es poco probable que la operación perjudique a la competencia o a los consumidores estadounidenses”, asegura en un comunicado el equivalente en Estados Unidos al Ministerio de Justicia.
Con este anuncio, el proceso da un paso adelante muy decidido. Pero para concluir aún tiene que superar algunos obstáculos. Fiscales generales de algunos Estados han anunciado que van a examinar detenidamente el acuerdo y que, si vieran elementos de alarma, podrían emprender sus propias acciones legales.
El Departamento de Justicia asegura haber desarrollado una investigación “rigurosa” durante ocho meses, en la que ha analizado más de dos millones de documentos. Y de todo este material, dice el organismo, se constata una conclusion global: que la industria del cine y la televisión es “muy dinámica” y que es “poco probable” que la fusión perjudique a la competencia o a los consumidores estadounidenses.
El pulgar hacia arriba del Gobierno de Donald Trump no es ninguna sorpresa. El nuevo gigante queda en manos de David Ellison, hijo de Larry Ellison, fundador de Oracle y uno de los hombres más ricos del mundo. Es, ademas, íntimo del presidente republicano. El giro conservador que ya se ha visto en canales como CBS News parece garantizado en el nuevo gigante.
El visto bueno del Gobierno estadounidense a que Paramount Discovery compre Warner Bros se produce a pesar de las críticas de muchos en el sector audiovisual, que temen que la unión de las dos majors derive en despidos masivos.
Este es uno de los capítulos finales de unos meses vertiginosos en los que las fusiones de grupos gigantescos han reconfigurado el mapa audiovisual de Estados Unidos. Paramount se las apañó para adelantar a Netflix, que también pretendía hacerse con Warner. El pasado enero quedó claro que los Ellison iban a ganar la guerra entre los dos grupos. Los dos ejecutivos que dirigen Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, se dieron por vencidos con un comunicado en el que anunciaban que, al precio requerido para igualar la última oferta de Paramount Skydance, el acuerdo ya no era “fiancieramente atractivo”, por lo que optaban por hacerse a un lado. Dos meses más tarde, los accionistas de Warner dieron el visto bueno a la operación.
Para llegar hasta aquí David Ellison ya ha provocado otros terremotos en el sector audivisual. Tras fracasar como actor se reconvirtió a productor con éxitos como Top Gun o la saga de Misión Imposible a través de su productora Skydance, una empresa de tamaño medio. Desde ahí dio el salto a las grandes ligas. Tras la victoria de Trump en las elecciones de 2024, Ellison hijo sintió que los vientos políticos soplaban a favor de sus ambiciones empresariales. El verano pasado se hizo con Paramount, una operación sorprendente porque era el pequeño el que se hacía con el grande. Y ahora, al sumar a Warner Discovery a su cartera, está a punto de crear el mayor imperio audiovisual del planeta.
Cuando se consumen sus planes, Ellison padre e hijo dictarán las reglas de Hollywood con Paramount y Warner, influirán en las noticias con CBS y CNN y tendrán infinidad de canales de entretenimiento donde podrán imponer su visión del mundo. Además de controlar la filial estadounidense de TikTok, en un cierre de círculo que les conferirá un poder casi omnímodo.
Información de El País.



