Marx Arriaga remata su casa de Ciudad Juárez: de ganar más que AMLO a “malbaratar” su patrimonio

El exdirector de Materiales Educativos de la SEP asegura que venderá su vivienda en Ciudad Juárez para evitar que Santander la remate; afirma que, seis meses después de su salida del gobierno, aún no recibe su liquidación

Ciudad Juárez.- Durante años, Marx Arriaga Navarro ocupó un lugar central en una de las políticas públicas más controvertidas del sexenio pasado: el rediseño de los Libros de Texto Gratuitos y la implementación de la Nueva Escuela Mexicana. Su nombre estuvo ligado a debates educativos, enfrentamientos con especialistas y polémicas dentro de la propia Secretaría de Educación Pública (SEP).

Ahora, el exfuncionario vuelve a estar en el centro de la conversación, pero por una razón muy distinta.

A través de su cuenta de X, Arriaga anunció que pondrá en venta la casa que construyó como maestro porque, asegura, ya no puede sostener las deudas derivadas de un crédito bancario.

“¡No puedo más! Prefiero regalarlo todo que dejar que Santander lo remate. Pasaron más de seis meses sin recibir mi liquidación de la SEP y no puedo más con los malditos intereses”.

En el mismo mensaje invitó a posibles compradores interesados en una vivienda ubicada en Ciudad Juárez, Chihuahua, al afirmar que está “malbaratando el patrimonio” que construyó durante su carrera docente.

Hasta el momento, la Secretaría de Educación Pública no ha respondido públicamente al señalamiento del exfuncionario sobre el presunto retraso en el pago de su liquidación.

La casa que hoy busca vender

Aunque en redes sociales el anuncio generó especulaciones sobre el valor del inmueble, la información patrimonial disponible muestra que no se trata de una propiedad adquirida durante su paso por los altos cargos del gobierno federal.

Según su declaración patrimonial presentada ante Declaranet, la vivienda fue comprada en 2011 mediante un crédito hipotecario por un millón 355 mil pesos.

El inmueble cuenta con 193 metros cuadrados de construcción sobre un terreno de 400 metros cuadrados en Ciudad Juárez.

Con el crecimiento inmobiliario de la zona, especialistas estiman que una propiedad con características similares podría alcanzar actualmente un valor de entre 2.5 y 3.5 millones de pesos. Sin embargo, Arriaga sostiene que busca venderla rápidamente para obtener liquidez y evitar que sea rematada por la institución financiera.

Contexto: del salario que generó polémica a las deudas

La situación financiera que hoy describe contrasta con los ingresos que llegó a percibir como servidor público.

Antes de incorporarse a la SEP, Marx Arriaga fue director general de Bibliotecas de la Secretaría de Cultura. En 2021, La Silla Rota documentó, con base en su declaración patrimonial, que durante ese cargo reportó ingresos superiores a los del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, hecho que generó un amplio debate porque el mandatario había impulsado el principio de que ningún funcionario debía ganar más que el titular del Ejecutivo.

Posteriormente, ya como director general de Materiales Educativos de la SEP, su última declaración patrimonial reportó ingresos netos anuales por un millón 643 mil 881 pesos, equivalentes a aproximadamente 137 mil pesos mensuales.

En ese mismo documento también declaró cuentas bancarias, diversos vehículos y adeudos en tarjetas de crédito por alrededor de 168 mil pesos.

Ahora, Arriaga sostiene que el retraso en el pago de su liquidación provocó que los intereses bancarios terminaran por rebasar su capacidad de pago.

Un personaje acostumbrado a la polémica

La trayectoria de Marx Arriaga dentro del gobierno estuvo marcada por controversias mucho antes del anuncio sobre su vivienda.

Como responsable de los materiales educativos encabezó el rediseño de los Libros de Texto Gratuitos de la Nueva Escuela Mexicana, proceso que recibió críticas de especialistas por errores en algunos contenidos y por la eliminación de mecanismos tradicionales de evaluación del aprendizaje.

También fue cuestionado por convocar a ilustradores y diseñadores a colaborar sin remuneración económica en el rediseño de materiales educativos, una decisión que provocó fuertes críticas dentro del gremio creativo.

En febrero de este año volvió a ocupar los titulares cuando rechazó abandonar su oficina tras ser removido de la Dirección General de Materiales Educativos. Permaneció varios días dentro de las instalaciones de la SEP mientras transmitía en redes sociales y denunciaba que era víctima de un desalojo, versión que la dependencia negó al sostener que únicamente se trataba de un procedimiento administrativo derivado del cambio de naturaleza de la plaza.

Contexto: las investigaciones alrededor de su gestión

Las controversias durante su paso por la SEP no se limitaron a los libros de texto.

En 2025, el diario digital La Silla Rota reveló denuncias contra Sady Loaiza Escalona, uno de los colaboradores más cercanos de Arriaga, por el presunto cobro de “moches” a trabajadores de la Dirección de Materiales Educativos y por presuntas conductas de violencia laboral.

Meses después, el propio Arriaga confirmó públicamente que existía una investigación abierta contra exfuncionarios de esa área, aunque rechazó tener participación en los hechos.

Este medio también documentó la existencia de una denuncia administrativa en la que el propio Arriaga fue señalado por presuntas presiones laborales y solicitudes de dinero a subordinados, acusaciones que el exfuncionario ha negado.

A ello se sumaron cuestionamientos por el gasto de más de 87 millones de pesos en una colección editorial dedicada al pedagogo brasileño Paulo Freire, cuyos ejemplares permanecieron almacenados sin distribuir durante meses, así como críticas de especialistas por la conducción del modelo educativo impulsado durante su gestión.

Del discurso político a los problemas financieros

Durante años, Marx Arriaga defendió la Nueva Escuela Mexicana como un proyecto de transformación educativa y se convirtió en una de las voces más visibles del gobierno federal en materia de educación.

Hoy, el relato que él mismo difunde es distinto.

Ya fuera de la administración pública, asegura que la falta de una liquidación y el crecimiento de sus deudas con Santander lo obligan a desprenderse de la casa que, según afirma, representa el patrimonio construido durante su vida como maestro.

Por ahora, la vivienda sigue en venta y la SEP no ha fijado una postura pública sobre el señalamiento del exfuncionario respecto al pago de su liquidación.

Información de La Silla Rota.

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