
La Paradoja / Jair Palomino
Chihuahua, Chih.- Para el productor agrícola Jorge Robles, la aprobación exprés de la nueva Ley de Aguas en la Cámara de Diputados, y su paso inmediato al Senado, representa una amenaza directa para el sector primario, la certidumbre jurídica sobre concesiones y la capacidad de transmitir derechos de agua entre generaciones.
Robles, quien estuvo en la Ciudad de México con productores de todo el país, aseguró que el trámite fue impulsado por Morena sin análisis y que el senador Adán Augusto ha anticipado que en la Cámara Alta será igual: “Así como lo hicieron allá, así lo van a hacer acá; ya hay declaraciones de que en el Senado también lo quieren pasar fastrack”.
Advirtió que la afectación no será solo local o regional, sino nacional: “Al limitar nuestra libertad de producción se cae la economía en todos los ámbitos del país; el sector primario es la base de cualquier economía”. Y, ante la incertidumbre, señaló que ya hay productores que contemplan dejar de sembrar: “Hay gente que va a preferir no sembrar”.
Robles explicó que durante décadas Las concesiones de agua han dado certeza jurídica y han podido heredarse, pero con la nueva ley este régimen quedaría roto: “Se nos va a complicar cualquier transmisión de derechos; si alguien enferma o fallece ya no se puede heredar. Lo que quiere el Estado es recoger esa transmisión y no otorgarla al particular”.
Asegura que esto es más que un cambio legal; es una herramienta de presión política: “La van a usar como control político; ellos van a decidir a quién se la dan y a quién no”.
Sobre el discurso público de Morena, Robles sostuvo que es engañoso: “Dicen que no quieren que el agua sea mercancía, pero la quieren ver como mercancía para ellos”.
También cuestionó las declaraciones de funcionarios de CONAGUA en Chihuahua, quienes han minimizado la inconformidad: “Parece que los pusieron a repetir varias planas, todos dicen lo mismo”.
Finalmente, subrayó que la incertidumbre creada por la ley amenaza el futuro productivo del país: “No hay certeza, no hay seguridad de la posesión que tenemos sobre nuestras concesiones y eso pone en riesgo nuestra producción y el futuro de nuestras familias”.



