
La Paradoja / Jair Palomino
Chihuahua, Chih.— La gobernadora Maru Campos reiteró su rechazo a la propuesta federal de reforma a la Ley de Aguas Nacionales, al afirmar que la iniciativa eliminaría derechos de productores que por años han administrado sus pozos mediante los mecanismos estatales. Señaló que obligarlos a tramitar permisos ante instancias federales abriría procesos muy discrecionales que podrían afectar la continuidad de sus actividades.
Campos subrayó que Chihuahua vive uno de los escenarios hídricos más complejos del país, por lo que modificar la forma en que se gestionan los pozos tendría consecuencias especialmente graves para el estado. “Cambiar el proceso con el cual se manejan los pozos aquí en Chihuahua es catastrófico para los chihuahuenses”, advirtió.
La gobernadora también aclaró que esta discusión es independiente del tema de la entrega de agua a Estados Unidos por el tratado internacional, e insistió en no mezclar ambos asuntos. Afirmó que su postura se centra en defender a los productores locales ante cambios que considera riesgosos para el manejo del recurso.
Campos hizo un llamado directo al grupo parlamentario de Morena para que muestre sensibilidad al momento de votar la iniciativa. “Ojalá que los diputados de Morena sepan dónde están parados”, expresó, al señalar que las decisiones en torno al agua deben tomar en cuenta la realidad particular de estados con alta presión hídrica como Chihuahua.



