
La Paradoja/Alan Martínez
Chihuahua, Chih.- El presidente de la Comisión del Agua en el Congreso del Estado, Arturo Zubía, expresó su preocupación por el rezago en infraestructura y tecnificación en el uso agrícola del agua, al recordar que desde 1995, cuando Chihuahua enfrentó por primera vez la suspensión del ciclo agrícola, no se han implementado las medidas necesarias para evitar una situación similar.
El diputado del PAN señaló que en 1995, la primera vez que el estado se quedó sin ciclo agrícola, las autoridades y sociedad no aprendió la lección, y contextualizó el problema actual al comparar la situación demográfica y agrícola de entonces con la de hoy.
“Después de treinta años volvemos a pasar lo mismo pero con diferentes características más graves. Hace treinta años éramos dos millones setecientos mil habitantes, hoy somos tres millones novecientos mil habitantes. Si nos vamos al país, éramos noventa millones de mexicanos, hoy somos ciento treinta y dos millones de mexicanos, con el doble de tierras sembrables pero con la misma infraestructura de retención de agua”.
El legislador advirtió que, a pesar del aumento en la demanda y extensión de tierras agrícolas, no ha habido avances significativos en modernización de los sistemas de riego ni en la infraestructura hidráulica.
“Nos estamos quedando atrás en infraestructura, en inversión. Nos estamos quedando atrás en programas de tecnificación de riegos para el uso agrícola. Nos estamos quedando muy atrás. La mayor parte de las aguas de las presas se utilizan en la agricultura, y la tecnificación que existía hace treinta años es la misma que existe hoy”.
En ese sentido, destacó que se requieren políticas públicas más ambiciosas y sostenidas para enfrentar la actual crisis hídrica.
“Nos faltan programas encaminados a esto. La semana pasada cuando tuvimos el periodo extraordinario aprobamos una iniciativa que va encaminada a elevar a rango constitucional el uso del agua en la agricultura. Esa iniciativa se llevó al Congreso de la Unión para su revisión”.
Zubía subrayó la urgencia de atender el problema desde una visión estructural, que permita responder al crecimiento poblacional y a las nuevas condiciones climáticas que afectan la disponibilidad del recurso hídrico en el estado.



