“Debemos construir una sociedad en la que cada uno haga aquello en lo que es mejor”
(Platón)
Por FerMan
El pasado 30 de marzo de 2025, derivado de la perversa reforma al Poder Judicial, iniciaron las campañas para la elección a celebrarse el próximo 1 de junio, de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En el ámbito nacional se elegirán a 9 ministros, 5 magistrados para el Tribunal de Disciplina Judicial, 2 magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 15 magistratura de las Salas Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 464 magistrados de circuito y 386 jueces de distrito, aunado a lo anterior, a nivel local se elegirán 5 magistrados para el Tribunal de Disciplina Judicial, 30 magistrados para el Tribunal Superior de Justicia y 270 personas juzgadoras.
El Poder Judicial, de la federación, era el único ajeno al control político y quien aún ponía freno a las decisiones inconstitucionales del Poder Ejecutivo federal. Pero, por desgracia, Morena y sus aliados, lograron destruir su independencia, mismo que a partir del 1 de junio del presente año, quedará a merced del poder político que se encuentre en turno. No podemos negar que, existen jueces, magistrados y ministros que, traicionando sus principios, se someten al poder político o fáctico, pero lo cierto es que son los menos. Ahora, con esta reforma, quienes se opongan al gobierno, o a quien ostente el poder político o fáctico, serán denostados y amenazados, por lo que la autonomía e independencia judicial será mera letra muerta.
La independencia de los jueces no es un privilegio jurisdiccional, es una garantía para todos los ciudadanos, misma que permite que se emitan resoluciones apegadas al marco jurídico que regula nuestro sistema judicial con total respeto al Estado de Derecho. Pero Morena y sus aliados, de manera perversa, haciendo una narrativa contraria a la verdad, han señalado que los jueces, magistrados y ministros gozaban de privilegios que no beneficiaban al pueblo bueno y sabio y que por lo tanto se debía realizar la reforma para que, quienes juzgaran, fueran electos mediante el voto popular. Dicha narrativa siempre estuvo llena de veneno, debilitando el Estado de Derecho en México.
Ahora bien, en honor a la verdad, los juzgadores al ser electos con voto popular, serán perjudicados con publicidad negativa que seguramente, será aprovechada por quienes promueven ideologías perversas apoyadas por Morena y sus aliados. Además de los inconvenientes antes señalados, la reforma en sí, tiene fallas estructurales, tales como, en las casillas no se realizará el conteo de votos, por lo que se llevarán a las instalaciones del INE donde no está claro quiénes realizaran dicho conteo; no existe el conteo previo; no se conoce con exactitud el marco que regula la jornada electoral; entre otras falencias que hacen de estas elecciones una opacidad que a la postre traerá a México una anarquía total, sin olvidar que ya nos encontramos en una crisis constitucional, derivada del desacato de las autoridades federales con respecto a las resoluciones de los juzgados de distrito.
Sin duda alguna, nos encontramos frente a un panorama turbio, lleno de incertidumbre jurídica y política, fraguado por Morena y sus aliados.
“Fiat Jutitiae, Pereat Mundus”.




