CORRUPCIÓN Y DERECHOS HUMANOS

“Para corromper a un individuo basta con enseñarle a llamar derechos a sus anhelos personales y abuso a los derechos de los demás”
(Gilbert Keith Chesterton)
Por FerMan

Los derechos humanos son aquellos derechos mínimos que se deben garantizar para que una persona viva con dignidad, son inherentes a la persona humana, ya que nadie los puede dar ni nadie los puede quitar de manera arbitraria. No obstante, existen ideologías que provienen del relativismo o subjetivismo filosófico y que tratan de imponer supuestos derechos humanos que denigran o cosifican a los seres humanos. Una de estas ideologías es la conocida como el “wokismo” entendido como el conjunto de ideologías que multiplican la dialéctica opresor/oprimido y que se basa en interconectar o interseccionar a todos los sistemas opresivos que pueden llegar a determinarse en una sociedad, tal y como lo enseña el marxismo o comunismo.

Es una ideología que trabaja como un virus que infecta a toda la sociedad y la cultura valiéndose de un discurso de inclusión, diversidad e igualdad. Esta ideología podemos señalarla como un virus, que poco a poco fue ganando terreno y que ahora se ha convertido en la gran epidemia de nuestra época. De hecho, la cultura “woke” hace referencia a toda la producción cultural diseñada para promover dicho “despertar”, ya que, según los promotores de tan peligrosa ideología, los sistemas de opresión operan escondidos en todos los espacios de la vida, tanto privada como pública, mismos que pasan desapercibidos. Es importante conocer qué se entiende por “woke”, el término proviene del inglés “wake” que significa despertar, en este caso, hace referencia a despertar frente a los sistemas de opresión que se encuentran dentro de la sociedad.

Así, entonces, el militante “woke” es aquel que ha “despertado” a la realidad de los sistemas opresivos que existen en la sociedad. Estas opresiones se dan con motivo del sexo, género, etnia, raza, estatus migratorio, peso corporal, atractivo físico, ingresos económicos o incluso, en la misma especie humana existen categorías identitarias que ocultan sistemas opresivos en contra de los cuales la cultura woke tiene que combatir. Para la ideología del el wokismo, existe una pirámide de victimología donde existen opresores y oprimidos, que por supuesto los oprimidos son las víctimas y los opresores los victimarios.

Lo perjudicial de esta ideología es que confronta a la mujer contra el hombre, al niño contra el adulto, al hijo contra el padre, al homosexual contra el heterosexual, al pobre contra el rico, el indígena contra el mestizo, al afroamericano contra el blanco y un largo etcétera que sigue acumulándose, pues el wokismo día con día va ganando terreno e inventando nuevos sistemas de opresión, que al final, convierten a la sociedad en un campo de batalla que no tiene para cuándo acabar. De ahí que todas las ideologías que promueven la confrontación de unos contra otros son intrínsecamente perversas, pues en la realidad no buscan una verdadera solución, sino que su único objetivo es crear anarquía y desestabilización social, lo cual sin duda, lo han logrado a cabalidad.

No se ignora que existen diversas diferencias entre todos los seres humanos, pero la confrontación a nada nos lleva si realmente queremos o buscamos vivir en paz y armonía.

“Fiat Justitiae, Pereat Mundus”.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba