SE TIENE QUE DECIR

 

Si es para lo que hizo en la ONU, mejor que no salga del país

Por Cacho

 

El martes pasado, la fecha del 9 de noviembre de 2021, quedará marcada como una en la que un presidente de México se evidenció como un ignorante y expuso a los mexicanos al escarnio mundial; eso fue lo que Andrés Manuel López Obrador fue a hacer como presidente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A López nunca le informaron y tampoco lo sabe, que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es un organismo, aunque él no lo crea, encargado de la seguridad, no del bienestar y la fraternidad.

Al pronunciar su discurso como presidente de dicho Consejo, López comenzó a vomitar su propaganda política de toda la vida, la que muchos mexicanos le creen, pero la gran mayoría no se come ese cuento.

“Se relamió el bigote” atacando al neoliberalismo como lo hace a diario en sus mañaneras. Sólo le faltó llevar a la chica de “quién es quién en las mentiras”.

López dijo que propondría a la Asamblea General de la ONU un plan mundial de fraternidad y bienestar, para que personas que sobreviven con dos dólares diarios puedan tener una vida digna. 

Propuso que los recursos para financiar el proyecto podrían obtenerse de la contribución voluntaria – así lo dijo –  anual del 4% de las fortunas de las mil  personas más ricas del planeta, que las mil corporaciones mundiales más importantes hicieron lo mismo en igual porcentaje y por último una cooperación del 0.2% de su Producto Interno Bruto (PIB) por parte de los países miembros del G20.

De esa manera, dicho fondo podría disponer anualmente de un billón de dólares y la ONU podría otorgar reconocimientos a los gobiernos, personas y corporaciones por su fraternidad.

El mandatario mexicano les dijo además como debían manejarse los fondos: se tendrían que hacer llegar a los beneficiarios de manera directa, sin intermediación alguna, ya que en muchos casos “los recursos que se entregan a organizaciones no gubernamentales se quedan en aparatos burocráticos, en mantener asesores o se desvían y terminan por no llegar a los beneficiarios”.

Para redondear la propuesta y de ser aceptada por la Asamblea de la ONU, se propondrá que los recursos sean otorgados a través de tarjetas o monederos electrónicos, dijo que en este caso el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional podrían ayudar.

Sólo le faltó proponer que se hiciera a través de su Banco del Bienestar.

Pero vino la respuesta del representante de la Federación Rusa en el organismo de seguridad:

Vassily Nebenzia dijo que la desigualdad en el mundo se recrudeció con la pandemia de coronavirus, además de que resolver la situación requiere más allá de un “mero parche”.

No le pareció suficiente o conoce el poco entendimiento de López y agregó: 

“Ni la Comisión de Consolidación de la Paz, ni el Consejo de Seguridad disponen de las herramientas para facilitar la formación de modelos económicos sostenibles e independientes, ni garantizar el intercambio de transferencia de tecnología, ni el fortalecimiento de la infraestructura, ni tampoco para desarrollar el sector industrial o agrícola, ni para crear puestos de trabajo”.

Ya encarrerado, el diplomático ruso dijo a López que “lamentamos la propuesta de adoptar decisiones en la Asamblea General, pasado mañana, sin celebrar las consultas del caso, lo cual es contrario al objetivo mismo del consenso y nos parece apresurado. Se intenta imponer la voluntad de un grupo de países y generar más división o parece ser esta la intención. Nos parece fundamental que la asistencia internacional se preste exclusivamente en coordinación con los países y a su solicitud teniendo en cuenta los contextos y prioridades de los países y esto implica las cuestiones jurídicas, culturales, sociales y políticas”.

Por su parte, el representante chino ante el organismo, Zhang Jun, dijo que “para promover y garantizar la igualdad social se necesitan arreglos institucionales firmes en el proceso de la reconstrucción. Los países posconflicto deben reconocer sus propias realidades nacionales y deben establecer aparatos inclusivos, basándose en el estado de derecho, con la participación de todos los grupos, y dejar que el pueblo sea el amo de su propio destino”.

Agregó que “la historia una y otra vez nos ha demostrado que socavar el principio de igualdad soberana, y la injerencia arbitraria en asuntos nacionales de otros países, la imposición de modelos a países en desarrollo, incluso el contraponer a unos contra otros, a menudo desemboca en conflictos internos de dichos países y ello da lugar a un caldo de cultivo para las ideologías extremistas, que ayudan a aquellos que predican el odio e incitan la violencia”.

“Esta lección la debemos tener muy en cuenta”, agregó Zhang Jun.

Pues muy curioso, o con la pena del mundo, habría que admitir qué vergonzoso, que los representantes de las dos potencias comunistas por excelencia, “le batearan de home run” su perorata, que no llegó a ser tomada en serio como propuesta.

A grandes rasgos el ruso le dijo a López que no sabía para qué servía el organismo que ahora preside y el chino, le aclaró y acotó que no se meta con la soberanía de las naciones.

Algo que en su ignorancia, López no podrá comprender, precisamente por eso, porque no sabe… o porque en su soberbia, cree que su palabra va a mover al mundo hacia donde él quiere.

Qué pena que nos represente una persona así ante el mundo, una gran vergüenza para nosotros los mexicanos.

Pues, se tenía que decir… y se dijo.

P.D. ¿No que no había desabasto de medicamentos?

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