Los Delfines ganan con la fuerza de su defensiva

La última vez que el quarterback  de Baltimore, Lamar Jackson, regresó para jugar al sur de Florida, cerca de donde nació, dio un espectáculo absoluto.

Anoche, en otra vuelta a casa, la historia fue diferente. Cuando se suponía que Lamar tendría un fin de semana de ensueño, los Delfines se salieron del guion para sorprender a los Cuervos en el inicio de la Semana 10 de la NFL.

Miami obtuvo su tercera victoria de la campaña al doblegar 10-22 a Baltimore. Otro de los resultados inesperados de 2021 ya que los Cuervos eran favoritos por más de una anotación.

Jackson arribó a Miami con antecedentes a su favor.

Los Cuervos habían ganado sus últimos tres encuentros contra los Delfines con márgenes de 30 puntos o más cada una de ellos.  La otra única ocasión que un equipo de la NFL tuvo tres victorias consecutivas con esta diferencia en el marcador frente a un mismo oponente, sucedió de  1994 a 1995 cuando los 49ers dominaron a los Halcones de Atlanta.

Jackson, quien la semana pasada contra los Vikingos corrió para 120 yardas, ayer vivió la otra cara de la moneda. Pasó 170 yardas y por tierra aportó 39. Números que lo alejan en su carrera por conseguir su segundo nombramiento como MVP.

La defensiva de los Delfines no sólo maniató al ataque del conjunto de John Harbaugh, también subió puntos al marcador gracias a un balón que recuperó Xavien Howard y que devolvió hasta las diagonales del Hard Rock Stadium.

Mañana Jackson recibirá un homenaje por parte de la universidad de Louisville, donde jugó en su etapa como colegial. Los Cardenales retirarán el número 8, camiseta que vistió.

Con la derrota, los Cuervos ya no tienen en sus manos mantener el liderato del norte de la AFC.

Los Acereros y los Cafés están a una victoria de alcanzarlos.

Tua Tagovailoa salió de la banca tras la lesión de Jacoby Brissett. El quarterback de Miami terminó con 159 yardas con 13 pases completos.

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