SE TIENE QUE DECIR

“Preparados desde enero para la fase 3”; que se mueran primero los adultos mayores
Por CACHO

Tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, han dicho que “desde enero estamos preparados para la Fase 3 de la contingencia por el Covid-19… pero el personal, al menos del ISSSTE y el IMSS, apenas están recibiendo el equipo de seguridad necesario para atender a enfermos con este virus.
Más que sabido es que un buen número de médicos y enfermeros se han contagiado con esta enfermedad, que ha resultado ser mortífera. La semana pasada mencionábamos casos positivos en los hospitales de Cabo San Lucas, Baja California (42), 19 en Tlalnepantla y seis en Cuernavaca.
El pasado viernes, el director de prestaciones médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Víctor Hugo Borja Aburto, informó que hasta ahora hay 329 médicos y enfermeras contagiadas.
Pues bien, el otro López, el de segundo apellido Gatell culpó, lea usted bien, dijo que el mal uso de los equipos de protección personal y la falta de seguimiento a los protocolos de bioseguridad en hospitales, son las razones por las que actualmente se registra personal de salud contagiado con Covid-19 en el país, esto lo mencionó el lunes anterior, a través de un despacho de Notimex, la agencia oficial de noticias del Estado Mexicano.
Agregó que cuando se registraron los primeros casos confirmados del virus, los equipos de protección fueron utilizados por personal que no estaba directamente en los procedimientos de diagnóstico o atención de pacientes con Covid-19. “Olvidó” mencionar que como no se habían hecho pruebas, nadie sabía quién estaba infectado con el virus y quién no.
“Esto nos llevó a una situación muy desafortunada de escasez súbita de equipos, y entonces se continuó la atención sin seguir estas prácticas”, dijo.
Luego, siguiendo el tenor de su jefe López, Obrador de segundo apellido, culpó a médicos y enfermeras porque no se siguieron estándares de bioseguridad, “y estos se conocen desde hace mucho, son parte de la práctica clínica cotidiana” y no conforme con lo anterior, remató: “eso nos habla de un proceso incompleto de capacitación, de adiestramiento y de supervisión del personal que está operando en las unidades clínicas de los estados”.
No comparto esta última aseveración, pues equivaldría a afirmar que tanto médicos como enfermeras que trabajan en el sector salud, algunos desde hace muchos años, y que se enfrentaron a la epidemia de H1N1 son tontos, o tienen una deficiente instrucción. No lo creo y supongo que el subsecretario está más que equivocado o el tonto es él.
Bien dicen que el grado académico, por aquello de su doctorado, no quita lo… no me puedo permitir expresarlo, pero ya se lo pueden imaginar y rima con conejo.
Luego, también en entrevista concedida a Notimex el pasado martes 14, López-Gatell pidió que “si alguien está obstaculizando, quien está interfiriendo con el bien público y protección de la salud, denúncienlo”, esto en referencia al equipo de protección que se está ya distribuyendo, según su afirmación, a todos los hospitales.
Dio a conocer que el material recibido en los dos primeros aviones se distribuyó de la manera más rápida a las unidades de salud. Se recibieron casi seis millones de equipos en la primera entrega y en la segunda.
Se espera que lleguen 11 aviones más con insumos de este tipo.
Pero estábamos preparados desde enero… ya se ve qué tan bien preparados, apenas consiguiendo material y equipo.
Hablando de este último rubro, los equipos, ventiladores mecánicos pues, ahí hay algo opaco, tirándole a turbio, pero que luce inmaculado pues está cubierto con el manto de la cuarta transformación.
El PAN denunció que la empresa china Stefano International Commerce Co. LTD vendió 2 mil 500 aparatos médicos por 32 millones de dólares a Levanting Global Servicios LLC, con sede en Houston, Texas, y que se dedica a la ejecución de proyectos de ingeniería en exploración, producción y refinación de petróleo, petroquímica, en la industria de generación de electricidad…actividad muy cercana al área de la salud, seguramente.
El caso es que Levanting Global Servicios LLC fue favorecida en marzo, por adjudicación directa, para comprarle en 93 millones de dólares los 2 mil 500 ventiladores mecánicos. De acuerdo con Lorenza Garza Allende, presidenta del Colegio de Ingenieros Biomédicos, los equipos fueron vendidos a 44 mil 500 dólares cada uno y los comparó con los de mejor calidad y de manufactura alemana, que cuestan alrededor de 20 mil dólares.
Como dato cultural, Valdemar (o Baldemar) Pérez Ríos, es el dueño de la empresa. En julio de 2017 fue sentenciado en los Estados Unidos por ser prestanombres en un fraude millonario de una compañía fantasma que engañó a inversionistas de ese país y que también intentó estafar a Petróleos Mexicanos.
Por último, pero no menos importante, ¿a quién hay que tratar de salvarle la vida en caso de que se sature el sistema hospitalario del país? Tenga por seguro que los adultos mayores salen perdiendo.
El pasado fin de semana se dio a conocer la Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica por parte del Consejo de Salubridad General en México y determina qué enfermo será sujeto a los recursos del sector salud disponibles, como si tiene otra enfermedad o si es más joven.
En caso de existir empate entre dos pacientes de igual edad y sexo que requieran respiradores, uno de los insumos que en la guía se reconoce que escasean, se deberá “recurrir al principio vida-completa. Ello quiere decir que pacientes más jóvenes han de recibir atención de cuidados intensivos sobre pacientes de mayor edad”.
Las categorías de edad propuestas son: 0-12, 12-40, 41-60, 61-75, y +75.
En caso de no poder plantear un desempate “la decisión sobre quién recibirá acceso a los recursos escasos deberá de tomarse al azar (por ejemplo, lanzando una moneda)”. El método científico del clásico merenguero de la Ciudad de México.
Nada vale que aquella persona de 61-75 y mayor de 75 años haya pasado una vida completa trabajando y pagando impuestos para poder vivir una etapa digna en la vejez. Además que sus impuestos fueron los que nos dieron la oportunidad a millones de profesionistas que hemos estudiado en universidades públicas, para cursar precisamente los estudios profesionales, entre otras cosas.
También pagaron impuestos y cuotas para que funcionaran el IMSS, Infonavit, ISSSTE, Secretaría de Salud, sistema de pensiones, etc.
No, ya vivieron, de acuerdo con la guía, “ya gozaron la vida”, trabajando por supuesto hasta su jubilación. Yo deslizaría un pensamiento maquiavélico que me asaltó la siguiente noche de conocer este asunto del derecho a vivir: salen caras las pensiones, si se mueren más adultos mayores, menos carga para el sistema de pensiones que está en ruinas.
Pero no podemos olvidar que esos adultos mayores no tienen la culpa. Ellos cumplieron con su parte durante toda su vida, hace falta que nosotros cumplamos la nuestra, por el tiempo que a ellos les queda.
¿Por qué no se agrega otro criterio a la mencionada guía? Todos aquellos que sean sorprendidos cometiendo desacato de las indicaciones de aislamiento, los de las pachangas, los de las vacaciones en la playa, los del “reven”, en vez de multa, registren su CURP, y cuando lleguen a necesitar atención médica de urgencia, sin importar su edad, sexo, si no son diabéticos, hipertensos o qué se yo, los dejen al final de la lista.
Si no se cuidaron, como lo están haciendo los adultos mayores, y a quienes por esas actividades los más jóvenes pueden llegar a contagiar, no hagan pagar a los ancianos su falta de madurez y responsabilidad. En eso nada hay de ético… tampoco de humano.
Pues, se tenía que decir…y se dijo.

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